Este año si...
- 3 ene 2018
- 2 min de lectura

Cuando finaliza y empieza un año repetimos el mismo ciclo, las mismas palabras dejando todo en manos del azar.
Año tras año nos prometemos miles de cosas imposibles de cumplir o tal vez si, pero somos del tipo de persona "para donde va Vicente va la gente". En las celebraciones de fin de año, hacemos los rituales, agüeros o todo en lo que la fuerza interior y exterior deposita la esperanza, si, la esperanza que por salir a dar vueltas a alrededor de la calle viajaremos todo un año, o por comer 12 uvas tendremos prosperidad los 365 días. Con todo el respeto de quienes cada año hacen este tipo cosas (yo también salí con la maleta, pero en mi caso el resultado nunca fue el esperado) este es un año para creer en una fuerza mayor, la fuerza que todos tenemos y nada ni nadie la puede quitar: fe.
Este año si consigo pareja...
Este año si empiezo el gimnasio juicioso(a)...
Este año si me vuelvo millonario...
Este año si viajo...
Este año si... Sí cambio mi manera de ver las cosas.
Escribo esto no para que dejes de trazarte sueños y propósitos, pues de lo contrario no estaría escribiendo acá (Uno de mis propósitos era retomar mi blog) pero hoy si quiero que al igual que yo, cambies la manera de ver la famosa frase "Este año si..." por una frase donde no dejes tus propósitos y sueños en manos de un año. Al principio hablaba de una fuerza mayor, una fuerza que poseemos todos y que sólo se encuentra en nosotros, y es la posibilidad de creer. Deja de estar poniendo todos tus planes en manos de un año.
Desde que entendí que todos los días tiene un significado, comprendí la importancia de levantarme con un pensamiento más optimista y creyente, comencé a sustituir los años por los días, a prometerme en cada despertar: hoy voy a amar más, hoy voy agradecer por lo que pasó y por lo que no, me detendré un minuto para comprender el atardecer, ayudaré a quien lo necesite, y una serie de pequeños actos que fueron cambiando mi perspectiva, donde entendí que la única que puede cambiar las cosas soy yo, mi vida no es color de rosa pero desde ese momento, entendí que la vida es Amar-i-lla.
Pequeños actos llevan a grandes cambios, comienza a cambiar tus hábitos; ahorra para viajar más, construye tu futuro, cree más en ti, en tus capacidades y así te darás cuenta que no necesitas de un año, pues este tipo cosas se hace todos los días, al igual que el amor día a día se tiene que construir. Se esa persona que no necesite de un año, de una fecha o de una ocasión para nuevamente volver a creer. Dios, la vida o quien creas hace su parte pero tu si no haces la tuya de nada vale.
Deja que la luz entre por la ventana y salga por tu corazón, mi invitación es a trabajar duro cada día por nuestros sueños, propósitos y anhelos y que si tal vez en un año no logramos cumplirlo, no pasa nada, porque al final del día no habrás perdido lo más importante: la fe, la fe en tí y en tus habilidades para no dejar nada en manos del azar.
Comentarios